sábado, 7 de septiembre de 2024

LOS OJOS DEL HIELO - CAPITULO 5

Vísperas de Conflicto


Los festejos se alargaron durante las siguientes semanas a nuestro casamiento, la gente estaba feliz y nos aseguramos de tener una buena caza y bebida todas las noches para seguir celebrando la unión. Sin embargo algo en mi corazón me decía que no debía relajarme, me alejé de la fiesta y subí a mis aposentos. Me asomé al balcón oteando el horizonte. Entorné los ojos, intentando mirar mas allá de las montañas, sin embargo, por buena vista que tuviera, no era capaz de encontrar aquello que me inquietaba.

- Querida, ¿Qué haces aquí sola? - dijo una voz seductora a mi espalda - La fiesta esta abajo, te están buscando para brindar...- Tryndamere acercándose a mi, besó mi cuello con cariño y me rodeó la cintura con sus brazos, su calor era como una burbuja ante el gélido frío invernal de Freljord.

En las últimas semanas habíamos estado muy unidos y veía como estaba naciendo la chispa del amor entre nosotros. Sin embargo, mi inquietud me mantenía tensa y rígida esa noche y mi esposo notó el cambio en mi postura.

- ¿Qué pasa Ashe?, puedes contarme lo que sea, ahora somos uno, ¿recuerdas? - acaricié mi mano pensativa, recorrí con mis yemas las piel irregular de la herida, mi palma estaba curada, sin embargo, aquella cicatriz permanecería para siempre.

- Siento algo en el pecho que no me deja tranquila - dije aún mirando hacia las montañas - soy la líder de un pueblo cada día mas grande y a veces me siento incapaz de seguir adelante por protegerlo - me giré hacia el, sus ojos azules y calmados me miraban con ternura, enterré mi cara en su pecho y dejé que me abrazara - Cada vez hay mas incursiones de la Garra Invernal contra nuestro pueblo, aquellos que viven nómadas son vulnerables y que ellos estén desprotegidos me hace vulnerable a mi.

El rozó mi mejilla con dulzura.

- Ay Ashe, tu siempre has sido fuerte, a tu corta edad y mira lo que has conseguido, y además ahora estamos juntos, tanto mi tribu como yo defenderemos a todo el pueblo avarosano con el mismo coraje que si fuera un miembro de la familia

- Tryndamere, no son solo avarosanos, son todos los freljordianos. - dije separándome de el - Sejuani se obceca en buscar entre nosotros las diferencias que nos separan, cuando en realidad, hay mas semejanzas que nos acercan. Todos tenemos la misma sangre y venimos de los mismos ancestros....siempre he sido franca con mis intenciones, quiero unir a todos bajo una misma bandera, por desgracia, por ahora eso significa liderar un ejercito y enviarlo a una guerra contra sus hermanos.

- Somos muchos más, al final venceremos y se unirán a nosotros - intentó animarme

- En una guerra nunca hay ganadores Trynda. Si llevo al pueblo avarosano a una guerra, seré la única responsable de las muertes y la sangre que allí se derrame. Soy su comandante porque nadie mas esta dispuesto a hacer lo necesario para liderar este pueblo. Pero sabes que significa eso? sabes que es liderar? - el no respondió a mi pregunta - liderar es mentir, es aconsejar precaución cuando sientes euforia, es transmitir esperanza cuando no la hay. Ahora mismo me siento así, que miento a mi pueblo con conseguir la paz y siento que algo me mantiene alerta aun cuando debería divertirme.

- No niego que haya una amenaza cerca, pero este lugar esta muy bien protegido, hay centinelas por todas partes vigilando, si ocurre algo seremos nos primeros en enterarnos - me cogió la mano y tiró de mi hacia el interior de la fortaleza - deja que cargue yo con parte de ese peso y así puedas divertirte un rato, anda, vamos, tu público espera - sonreí de medio lado sin ganas y me dejé llevar al calor del hogar.

Sin embargo, aquella noche comenzó aquello que tanto temía. Una guerra.