El tiroteo del muelle
5:57, domingo 26 de agosto
<<Jinx es mi prioridad, no puede escapar>>. Estaba pegada al borde del muelle armada con su lanzacohetes y apuntándome con una gran sonrisa en el rostro, disparó.
Logré esquivarlo por los pelos, aunque la potente bala me quemó la camiseta y parte del brazo.
- Alto!! - le grité, ella parecía decepcionada
- Ni de coña, bla, bla bla... empecemos con los tiros - y acto seguido se giró y se tiró al agua de un salto, << ¿que pretende?>>
En cuanto Zed y yo nos acercamos corriendo al agua nos tuvimos que tirar al suelo, Jinx había transformado su arma en una ponente ametralladora, pero no fuimos suficiente rápidos y algunas balas nos alcanzaron. Ella escapó en la lancha en la que estaba subida.
Oía a Kayle gritar enfurecida a los guardias, maldecía todo, la operación se había truncado por mi culpa, y me sentía decepcionada, me toque el vientre que sangraba por la metralla y manché mi mano de rojo, me ardía el acero en la carne, es como si me estuviera mordiendo por dentro. Apoyé mis manos en el suelo para intentar levantarme pero tuvo que venir alguien a ayudarme, igual que a Zed que tenía heridas parecidas.
Al fondo el océano se abría ante nosotros y un nuevo día despertaba tiñendo el cielo como si estuviera ardiendo, como si fuera fuego, eché la vista atrás y me refugié de los rayos de sol y el calor. El aire olía a la brisa marina que iba y venía, pero también un olor metálico del óxido y la sangre. Habíamos matado a varias personas antes de que llegaran los refuerzos y varios resultaron heridos, de un bando u otro.
Me acompañaron hasta un furgón policial, subimos para ir a la base, << tengo que enmendar este error>>.
Después de haber visitado la enfermería y cambiarme de ropa estaba famélica, me acerqué a la cafetería a desayunar algo, aún no me habían traído mi pedido cuando Zed apareció unos minutos más tarde, supongo que atraído por el hambre también.
- ¿Has llamado a Syndra?, puede que este preocupada por saber cómo ha resultado la misión - le pregunté
- No, aún no - contestó él
- Anda llámala... te voy pidiendo un café bien cargado - me levanté y me acerqué a la barra, Zed se acercó el móvil a la oreja
- ¿Disculpe?, ¿que necesita? - me contestó la camarera, me había quedado ensimismada mirando en la dirección de mi mesa, sonriendo, me gustaba como se complementaban Syndra y Zed
- Perdón, un café cortado por favor
- ¿Algo más? - preguntó la chica sonriente
- No..., digo si, una botella de agua, gracias. Por favor llévelo a la mesa aquella - le sonreí un poco forzada, no quería parecer descortés - Hasta ahora - di media vuelta y me acerque a mi mesa, Zed seguía hablando
-... fue lista... - oía a Syndra alterada al otro lado del teléfono - ...no, no te preocupes, estoy bien, ya pasé por la enfermería... - Zed puso los ojos en blanco, me recordó a la discusión de un adolescente con su madre - ... no creo que vaya por el momento, tenemos trabajo que hacer aún... oye te cuelgo, estoy con Diana, hablamos luego tesoro... vale, hasta luego - suspiró - siento haberte hecho esperar, ya sabes...
- No te preocupes - se acercó la camarera para servirnos - ¿querías algo más? no te pedí nada porque no sabía... - la mujer se fue a seguir repartiendo comandas
- Ahhh, no, ya tomaré algo más tarde, ¿tu ya has hablado con Talon? - <<me había olvidado de el, es imperdonable por mi parte>>
- Ups, no jejeje - me ruboricé - ¿te ha dicho algo?
- Solo preguntó por ti por WhatsApp - asentí
- Ahora le diré algo, y nosotros deberíamos ir a ver a Kayle, nos dará trabajo que hacer después de la que lié...
- No te martirices, no tuviste la culpa, solo fue mala suerte - apreté los labios no muy convencida e hice un movimiento de cabeza señalando la puerta.
Noté una sensación acariciándome la mente, como sí alguien estuviera dentro, solo se repetía una palabra, ayuda. Me sentía extraña, y paré de andar hasta que se me pasó.
- ¿Te pasa algo? - preguntó alarmado Zed, yo no tenía buena cara
- Creo que he oído algo - me toqué la cabeza - déjalo, estoy delirando, he dormido poco - deje de pensar en ello, aunque fue raro
Entramos en su despacho, la encontramos volando en una de sus estanterías, estaría buscando seguramente algún libro, echó la vista abajo, hacia nosotros y bajó a recibirnos. Su despacho era amplio, había un abrigo sobre una butaca, varias prendas sobre un perchero y una alfombra que cubría casi todo el suelo de color burdeos a juego con el color de la madera de los muebles, por supuesto había altas estanterías a ambos lados, con una escalera podías acceder a las lejas más altas, pero claro, ella era un ángel, no la necesitaba. Al fondo estaba su mesa y una pizarra con notas, en general estaba ordenada a excepción de su mesa, había varias pilas de papeles y libros amontonados, bolígrafos y lápices encima de los folios y la taza de café sucia encima de las hojas como si fuera un pisapapeles. <<Parece que ha estado ocupada....>>.
Sin llegar a tocar el suelo, se acercó a nosotros. Batía suavemente las blancas alas, dio la vuelta y se dirigió a su mesa.
- Acercaos por favor, tengo algo que comentaros - dijo solemnemente, nosotros asentimos
- Como sabréis, esta mañana cuando intervenimos capturamos a tres de los esbirros que acompañaban a Jinx y a Ziggs y algunos de sus matones. Están en los calabozos a la espera de que los interroguéis. Tenéis mi permiso para obtener información útil como sea, incluida la fuerza si fuera preciso. - vi como una media sonrisa asomaba en la cara de Zed - ¿alguna pregunta? - ambos negamos con la cabeza - bien, podéis retiraros entonces
- Adiós entonces contesté - nos giramos para salir cuando Kayle me llamó
- Diana - << ahí va, no me he librado😖>> - ¿puedo hablar un momento contigo?
- Cla-claro - tartamudeé un poco, Kayle imponía mucho y la respetaba
- Tranquilízate - relajó la expresión, yo también - solo quería decirte que no te echo la culpa por lo de Jinx ni estoy enfadada contigo, entiendo que todos cometemos errores y que la situación era tensa. Quería disculparme por haber perdido los papeles esta mañana, estoy disgustada por la mala racha de suerte que estamos pasando, aún así se que eres muy competente y que realizas un excelente trabajo siempre, tanto tu como Zed os dejáis la piel, a veces literalmente - se carcajeó un poco por la alusión a mis heridas, pocas veces la veía reír, siempre parecía tan seria....
- Perdona si te interrumpo, pero no me merezco tantos elogios por su parte, fallé un tiro fácil y eso nos ha costado toda la misión, y no se como justificar ese fallo. De verdad que lo siento - realmente estaba defraudada conmigo misma - solo puedo decirte que haré todo lo posible por atraparla, no se pueden quedar las cosas así - le miré decidída
- Te creo, ahora vuelve al trabajo y no te castigues más - era la segunda vez que me lo decían, aun así no podía dejarlo pasar, le miré y asentí - puedes retirarte - asentí y me fui
En cuanto Zed y yo nos acercamos corriendo al agua nos tuvimos que tirar al suelo, Jinx había transformado su arma en una ponente ametralladora, pero no fuimos suficiente rápidos y algunas balas nos alcanzaron. Ella escapó en la lancha en la que estaba subida.
Amanecer rojo
6:05, domingo 26 de agosto
Oía a Kayle gritar enfurecida a los guardias, maldecía todo, la operación se había truncado por mi culpa, y me sentía decepcionada, me toque el vientre que sangraba por la metralla y manché mi mano de rojo, me ardía el acero en la carne, es como si me estuviera mordiendo por dentro. Apoyé mis manos en el suelo para intentar levantarme pero tuvo que venir alguien a ayudarme, igual que a Zed que tenía heridas parecidas.
Al fondo el océano se abría ante nosotros y un nuevo día despertaba tiñendo el cielo como si estuviera ardiendo, como si fuera fuego, eché la vista atrás y me refugié de los rayos de sol y el calor. El aire olía a la brisa marina que iba y venía, pero también un olor metálico del óxido y la sangre. Habíamos matado a varias personas antes de que llegaran los refuerzos y varios resultaron heridos, de un bando u otro.
Me acompañaron hasta un furgón policial, subimos para ir a la base, << tengo que enmendar este error>>.
Una mañana movida
8:50, domingo 26 de agosto
Después de haber visitado la enfermería y cambiarme de ropa estaba famélica, me acerqué a la cafetería a desayunar algo, aún no me habían traído mi pedido cuando Zed apareció unos minutos más tarde, supongo que atraído por el hambre también.
- ¿Has llamado a Syndra?, puede que este preocupada por saber cómo ha resultado la misión - le pregunté
- No, aún no - contestó él
- Anda llámala... te voy pidiendo un café bien cargado - me levanté y me acerqué a la barra, Zed se acercó el móvil a la oreja
- ¿Disculpe?, ¿que necesita? - me contestó la camarera, me había quedado ensimismada mirando en la dirección de mi mesa, sonriendo, me gustaba como se complementaban Syndra y Zed
- Perdón, un café cortado por favor
- ¿Algo más? - preguntó la chica sonriente
- No..., digo si, una botella de agua, gracias. Por favor llévelo a la mesa aquella - le sonreí un poco forzada, no quería parecer descortés - Hasta ahora - di media vuelta y me acerque a mi mesa, Zed seguía hablando
-... fue lista... - oía a Syndra alterada al otro lado del teléfono - ...no, no te preocupes, estoy bien, ya pasé por la enfermería... - Zed puso los ojos en blanco, me recordó a la discusión de un adolescente con su madre - ... no creo que vaya por el momento, tenemos trabajo que hacer aún... oye te cuelgo, estoy con Diana, hablamos luego tesoro... vale, hasta luego - suspiró - siento haberte hecho esperar, ya sabes...
- No te preocupes - se acercó la camarera para servirnos - ¿querías algo más? no te pedí nada porque no sabía... - la mujer se fue a seguir repartiendo comandas
- Ahhh, no, ya tomaré algo más tarde, ¿tu ya has hablado con Talon? - <<me había olvidado de el, es imperdonable por mi parte>>
- Ups, no jejeje - me ruboricé - ¿te ha dicho algo?
- Solo preguntó por ti por WhatsApp - asentí
- Ahora le diré algo, y nosotros deberíamos ir a ver a Kayle, nos dará trabajo que hacer después de la que lié...
- No te martirices, no tuviste la culpa, solo fue mala suerte - apreté los labios no muy convencida e hice un movimiento de cabeza señalando la puerta.
Noté una sensación acariciándome la mente, como sí alguien estuviera dentro, solo se repetía una palabra, ayuda. Me sentía extraña, y paré de andar hasta que se me pasó.
- ¿Te pasa algo? - preguntó alarmado Zed, yo no tenía buena cara
- Creo que he oído algo - me toqué la cabeza - déjalo, estoy delirando, he dormido poco - deje de pensar en ello, aunque fue raro
Entramos en su despacho, la encontramos volando en una de sus estanterías, estaría buscando seguramente algún libro, echó la vista abajo, hacia nosotros y bajó a recibirnos. Su despacho era amplio, había un abrigo sobre una butaca, varias prendas sobre un perchero y una alfombra que cubría casi todo el suelo de color burdeos a juego con el color de la madera de los muebles, por supuesto había altas estanterías a ambos lados, con una escalera podías acceder a las lejas más altas, pero claro, ella era un ángel, no la necesitaba. Al fondo estaba su mesa y una pizarra con notas, en general estaba ordenada a excepción de su mesa, había varias pilas de papeles y libros amontonados, bolígrafos y lápices encima de los folios y la taza de café sucia encima de las hojas como si fuera un pisapapeles. <<Parece que ha estado ocupada....>>.
Sin llegar a tocar el suelo, se acercó a nosotros. Batía suavemente las blancas alas, dio la vuelta y se dirigió a su mesa.
- Acercaos por favor, tengo algo que comentaros - dijo solemnemente, nosotros asentimos
- Como sabréis, esta mañana cuando intervenimos capturamos a tres de los esbirros que acompañaban a Jinx y a Ziggs y algunos de sus matones. Están en los calabozos a la espera de que los interroguéis. Tenéis mi permiso para obtener información útil como sea, incluida la fuerza si fuera preciso. - vi como una media sonrisa asomaba en la cara de Zed - ¿alguna pregunta? - ambos negamos con la cabeza - bien, podéis retiraros entonces
- Adiós entonces contesté - nos giramos para salir cuando Kayle me llamó
- Diana - << ahí va, no me he librado😖>> - ¿puedo hablar un momento contigo?
- Cla-claro - tartamudeé un poco, Kayle imponía mucho y la respetaba
- Tranquilízate - relajó la expresión, yo también - solo quería decirte que no te echo la culpa por lo de Jinx ni estoy enfadada contigo, entiendo que todos cometemos errores y que la situación era tensa. Quería disculparme por haber perdido los papeles esta mañana, estoy disgustada por la mala racha de suerte que estamos pasando, aún así se que eres muy competente y que realizas un excelente trabajo siempre, tanto tu como Zed os dejáis la piel, a veces literalmente - se carcajeó un poco por la alusión a mis heridas, pocas veces la veía reír, siempre parecía tan seria....
- Perdona si te interrumpo, pero no me merezco tantos elogios por su parte, fallé un tiro fácil y eso nos ha costado toda la misión, y no se como justificar ese fallo. De verdad que lo siento - realmente estaba defraudada conmigo misma - solo puedo decirte que haré todo lo posible por atraparla, no se pueden quedar las cosas así - le miré decidída
- Te creo, ahora vuelve al trabajo y no te castigues más - era la segunda vez que me lo decían, aun así no podía dejarlo pasar, le miré y asentí - puedes retirarte - asentí y me fui
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