jueves, 25 de septiembre de 2014

ESCAPADA RURAL - CAPÍTULO 5

Primera noche


Me levanto y ando con sigilo hacia el cuarto donde se encuentra Talon, le quito la sabana y me coloco encima de él de rodillas con una pierna entre las suyas y la otra en el colchón de la cama. Busco sus labios en la oscuridad y le beso apasionadamente, él se despierta y me besa también, sonríe lascivamente y me tira contra el colchón poniéndose encima mía, e inmovilizándome los brazos, me empieza a besar el cuello, me excita y muerdo mis labios, sigue besándome y me libera una mano para acariciarme la clavícula y el pecho, yo le acaricio la espalda y le araño un poco, sigue acariciándome bajando cada vez más, el esternón…, el abdomen… y  finalmente mete la mano por dentro de mi pantalón...

Abro los ojos inmediatamente  saliendo de mi ensoñación.

Despierto del sueño en la litera de abajo, Fiora duerme profundamente. Me siento algo avergonzada de mis sueños, aunque no me arrepiento de tenerlos. Intento volver a dormirme y lo consigo durante un par de horas más, pero me desvelo en mitad de la noche, hace calor y no estoy acostumbrada a esta cama, me muevo constantemente sin conciliar el sueño, el mínimo ruido me despierta. Un camión pasa retumbando, sus faros alumbran fugazmente la habitación, las ramas de un árbol del jardín se mueven por un suave viento, arañan y golpean la ventana.

Miro el reloj.

 << 05:15 >>

Dejo de dar vueltas y decido  levantarme.

<< Que calooor, voy a salir un rato fuera a tomar el aire >>

Voy a salir del cuarto cuando oigo a Fiora reírse, me acerco a ella y le hablo desde la escalera de la litera

- ¿Fiora de que te ríes?

No obtengo respuesta, está riendo dormida, su risa es contagiosa y me cuesta contener reírme también, pero no quiero despertar a nadie con mis estrambóticas carcajadas.

Cruzo el umbral de la puerta y la cierro con cuidado, así sus risas no se escucharan.

<< Mañana preguntaré que soñaba…>>

 Me paseo por el pasillo con sigilo y me detengo en cada habitación para observar el sueño de mis amigos. Enfrente Syndra y Zed duermen abrazados.

<< Que tiernos durmiendo, hacen una pareja peculiar >>

Talon tiene la puerta entreabierta y me asomo para contemplarlo, esta semidestapado abrazado a la almohada, le oigo resoplar.

<< Ojalá fuera esa almohada  a la que abrazas e hiciera realidad los sueños >>

Me muerdo el labio y continúo caminando. La habitación de Fizz está cerrada, no voy a abrirla para no despertarle, aunque conociéndolo me imagino que estará dormido a pierna suelta como un niño.

Atravieso  con ligereza la distancia que me separa de las escaleras y  las bajo rápido, oigo la madera crujir en cada pisada al bajar, pero nadie se percata de mi presencia. Al fin estoy en el salón, camino hasta la entrada y quitando al cerrojo salgo al exterior.

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