jueves, 25 de septiembre de 2014

ESCAPADA RURAL - CAPÍTULO 6

Ovnis


El aire es algo más frío  que en la ciudad, pero se está bien, ya no siento el agobio de la casa, me dirijo al jardín y tomo asiento en uno de los bancos. Empiezo a contemplar el cielo nocturno, es hechizante, observo las estrellas que parecen girar a mí alrededor.

<< Por allí está la osa menor, y esa constelación es virgo >>

Contemplo la Luna ensimismada, está en fase creciente y brilla radiante en el inmenso cielo bañando todo con su luz plateada, me hipnotizo mirándola hasta que el viento hace que unas nubes la tapen. 

Bajo la vista, hay niebla en el valle del monte Targon. De repente oigo un ruido a mis espaldas y giro instantáneamente, Fizz está delante de mí restregándose los ojos.

- ¿Qué haces levantada a estas horas?
- No podía dormir, ¿y tú?
- Me entraron ganas de mear, fui  al baño  del fondo del pasillo  y te vi por la ventana, así es que decidí buscarte, ¿puedo acompañarte?
- Bien, aunque quiero silencio

Cierro los ojos y me relajo, envolviéndome de la naturaleza de mí alrededor, tengo los sentidos agudizados: oigo los grillos cantar, huelo el aroma de las flores y las hojas caídas mojadas de rocío,  la fragancia fresca que trae el viento... y abro de nuevo los ojos y miro el espacio, sin centrarme en ningún punto fijo.

Fizz se levanta de golpe y se queda mirando el cielo.

- ¿Qué pasa? – le pregunto pero  se hace el silencio, no me oye, durante unos segundos no dice nada
- ¿Has visto eso? – me dice Fizz

Miro donde mira él y no veo nada.

- ¿El qué?
- Esa luz, en el cielo – me coge de un hombro y me zarandea mientras señala algún punto en el cielo,  y busco lo que señala

De repente lo veo, distingo una extraña luz ovalada muy tenue que se mueve sobre las nubes, tiene un patrón de movimiento claro: la luz atraviesa el largo la nube y desaparece al final de esta y vuelve a empezar su recorrido, lo miro una y otra vez sin comprender.

Fizz está también embobado contemplándolo.

- Es un ovni, es un ovni
- Pero que dices, esas cosas no existen – digo incrédula – y no grites que despertarás a todo el vecindario

No me escucha.

- Voy dentro, esto lo tienen que ver todos, es un momento épico
- No, espera

Se me escapa, pega un portazo a la puerta y lo oigo dando gritos por toda la casa, las luces de los cuartos se encienden a su paso. Al cabo de unos minutos están todos abajo bostezando y algo alterados por su despertar repentino.

- Más vale que merezca la pena – comenta Zed enfadado
- No te quejes, es una evento especial – le replica Syndra

Todos miran con atención la luz moverse, no creen en lo que ven. Yo por un momento miro detrás de la montaña, unos haces más tenues aún se entrecruzan, tienen la misma velocidad que las luces del cielo, al final comprendo y me empiezo a reír como una psicótica.

- Son láseres, láseres jajajajajaja – grito  entre carcajadas

Mis amigos aturdidos  me miran sin saber de qué hablo.

- Detrás del monte, los láseres – repito retorciéndome de risa

Todos miran detrás del monte y  descubren lo mismo que yo, dos láseres de luz detrás del monte que se movían y proyectaban esos círculos de luz en las nubes, por eso al final de la nube desaparecían. Enfurecidos por la broma absurda del ovni persiguen encolerizados a Fizz que escapa dando saltos como una rana, al final cuando lo atrapan lo atan a la cama y vuelven a sus habitaciones a dormir, yo por mi parte he perdido el sueño y observo pacientemente como amanece el Sol por el monte Targon, sus rayos me molestan, así es que vuelvo a la oscuridad de la casa.

Pese a estar lejos, la ciudad no nos abandona del todo.

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