miércoles, 27 de septiembre de 2017

LOCA EXPLOSIÓN - CAPÍTULO 2

Que corra la sangre


No llegamos a planear nada, alguien se nos acercó e improvisamos sobre la marcha.

- ¡¡Eii!! ¡Vosotros dos! - nos llamó la chica pelirroja que había visto en el bar

<<La chica pelirroja... ¿Cómo se llamaba?¿Kat?>> 

Ambos le miramos con cara interrogante y curiosa, aunque alerta. Estamos algo desconcertados, resultaba extraño que se nos acercara alguien sin conocernos

- ¡Hola! - dijo - se os ve con ganas de más gresca - sonrió con malicia restregándose las manos, nosotros le seguimos el royo - os informo de que en la taberna del Cazador Sombrío hay dos tipos que se van a pelear, e iba a ir con unos amigos, vamos a animar y a ver si alguien se le saltan los dientes
- Pinta bien la tarde entonces - sonreí irónicamente -¿Por dónde está ese bar? No somos de por aquí...

La chica pareció sorprendida por mi respuesta y entrecerró los ojos.

- Está muy cerca de aquí, ¿ves aquella tienda? - señaló una panadería detrás de mí, asentimos - pues, tuerce por esa calle y cuando llegues a la segunda intersección gira a la izquierda, antes de llegar  a la avenida principal te lo encuentras - le miré confundida y se paró unos segundos a pensar - seguidnos si queréis, vamos a irnos ya...
- Sí.... mejor - me rasqué la cabeza avergonzada

A la mujer pelirroja se le unieron los dos hombres que la conocían dentro del bar, además de tres o cuatro gamberros más. Intercambiaron unas frases con Kat, señalándonos a nosotros, aunque después de observarnos con detenimiento nos aceptaron en su grupo. Todos se presentaron, Draven, que así se llamaba el del bigote peculiar se acercó a mí con sonrisa picarona. Me cogió del hombro y me apretó contra sí.
- ¿Eres de por aquí cerca, monada? – me miró con aires de supremacía, yo me solté con repulsión y aparte sus zarpas de mis hombros
- De donde venga a ti no te importa, ‘monada’ – dije en tono insultante, él pareció ofenderse momentáneamente
- Eres dura, eehhh…, me gustan los retos – volvió a su máscara de orgullo
- ¡Déjale en paz Draven, siempre igual de pegajoso, solo te quiere tu espejo! – Se echó a reír y sus acompañantes le imitaron, Darius, el chico del hacha a dos manos le tiró un papel a su hermano Draven y le gritó algo parecido a ‘¡pesado!’

Me acerqué a hablar con Zed para quitármelo de encima.

- Parece que tienes admiradores – dijo entre risas, yo le eché una mirada de odio, enfurecida y él se rio más

Al poco llegamos a la susodicha taberna. Había mucha gente fuera y dentro del local. Unos hablaban, mientras disfrutaban de espumosas cervezas, otros discutían o se abucheaban y otras parejas estaban enredándose entre besos con lengua y manoseos.

- ¡Iros a un motel!  - le gritaban algunos a esas parejas

Dentro aún había más ambiente, camareras de aquí para allá llevando vasos y copas a las mesas, música heavy a todo volumen que hacía vibrar los cristales, además del bullicio propio que hace mucha gente hablando. Había también personas haciendo cola en la que parecía una trastienda, Kat se dirigíó ahí.

<<Supongo que allí es donde celebran las peleas clandestinas>>

Dentro era una sala más o menos igual de grande que la anterior, en medio de ella había un cuadrilátero un tanto chapucero. La gente hacía grupillos antes de que empezara la pelea, trapicheaban con apuestas, entre otras cosas <<creo que ese bolso era de una señora con la que me he cruzado antes y esas pastillas... definitivamente las drogas y los objetos robados no creo que sean lo peor de este sitio>>.

En cada lado del ring había un luchador, en un lado un hombre calvo y musculoso con una banda tapándole los ojos, llevaba vendas rodeándole las muñecas y las manos, en el opuesto, un popular luchador de esos barrios, le llamaban ‘El macho mundo’. Todos esperaban nerviosos a que empezara la pelea, de repente el dueño del bar subió a la tarima y gritando a todo pulmón anunció el comienzo de la lucha.


- En un extremo...el ganador invicto... el que tiene más de 30 peleas ganadas a su espalda... el campeón de campeoneeeees... ¡¡El Macho Mundo!! - el susodicho retorció un puño contra la palma de la otra mano, la gente empezó a vitorearlo. Siguió hablando - y en el otro extremo un aspirante de Jonia, desconocido para muchos, se considera un buen 'karateca' a pesar de ser ciego... - bajó un poco la voz - no se vosotros pero no se si es osadía o una estúpida locura enfrentarse esta mole estando ciego - señala con los dos brazos a 'El Macho Mundo' << será ciego, pero no sordo...>>, volvió a coger el micrófono - sin más preámbulos.... ¡¡Lee Sin!! - apareció dejando el peso de una a otra pierna y dando saltitos como si se preparara o calentara, el público le abucheaba
- ¡Estás loco! - gritaban unos - ¡vas a perder! - gritaban otros
- Te voy a machacar jaja - le dijo El Macho Mundo a su contrincante
- Recordad que la única regla del combate es... que no hay reglas y.... ¡¡ que corra la sangre!! - todos los espectadores vitorearon el inicio de la pelea, Katarina y sus compañeros también. Zed y yo les imitamos para "integrarnos".
- ¿Por quién apuestas?- le grité a Katarina por encima de las otras voces
- Yo creo que seguirá ganando Mundo, a fuerza bruta no le ganan... y tu?
- Apuesto por el ciego, me da buenas vibraciones, yo creo que sabrá apañárselas
- Tu verás - me contestó Katarina, hizo una mueca con los labios - si es así apostaré el doble, voy a sacarme una pasta a costa de vosotros - llamó al apostador para que hiciéramos nuestra quiniela, saqué unas cuantas monedas y me dio un ticket con la apuesta

Vemos como avanzaba la pelea, Lee Sin estaba a la defensiva, esquivando los golpes como podía, Macho Mundo le estaba dando duro, con cada embestida de sus puños el ciego se arrinconaba más, cuando estaba cerca de un lateral, alguien del publico lanzó un objeto a Macho Mundo. El agarró el objeto al vuelo, era una silla plegable de metal, la zarandeó hacia su contrincante para golpearle y terminar de una vez la ronda. Justo antes de que le golpeara Lee Sin pegó una patada a a silla que se la arrancó de la mano a Macho Mundo y salió volando hacia la primera fila del público. Estos se taparon con  los brazos para que no les golpeara la cara.

Después de escapar de ese golpe fatal, la gente empezó a abuchear al aspirante, Lee Sin se movía rápido y volvió a avanzar hacia el centro del cuadrilátero. Al principio solo se defendía, no luchaba agresivo, pero cuando se vio más seguro empezó a contraatacar con patadas altas y potentes puñetazos <<sorprendente que tenga esa habilidad y destreza>>. Lee Sin se movía más rápido que su contrincante, esta estrategia parecía que estaba surtiendo su efecto, Macho Mundo se estaba cansando y cada vez le costaba más esquivar los golpes. Gotas de sudor resbalaban por el rostro de ambos luchadores.

El ciego tenía mucha destreza y paciencia, pero finalmente encontró el momento adecuado y asestó el golpe definitivo a su contrincante. Estrelló una patada en la boca de Macho Mundo que hizo que se le saltaran los dientes y se quedara atontado. Aprovechando la desorientación, Lee Sin  le pegó un puñetazo con tal potencia que lo lanzó a la otra esquina del ring donde se estampó contra el mástil. Lo dejó K.O., después de unos segundos sin que despertara declararon vencedor a Lee Sin.

- ¡Contra todo pronóstico tenemos un nuevo ganador!¡¡Lee Sin!! Ha conseguido acabar con la racha de victorias de El Macho Mundo ¡Enhorabuena!

Se escuchaban vítores por doquier, lo cogieron en alto entre varios y como en procesión lo sacaron fuera de esa sala, hacia la principal del bar. Miré a Katarina.

- Creo que he ganado - sonreí triunfal
- Supongo.... ven te invito a una copa y hablamos un rato - se giró hacia la puerta y se dirigió a la barra, yo la seguí

Llegó a la barra y pidió su bebida.

- Cerveza roja - me miró - ¿tu que quieres?
- Sidra - el tabernero miró a Zed que estaba a mi lado
- Yo otra roja - el tabernero asintió y se puso a su tarea
- Y bien, ¿de donde venís? - me preguntó Katarina
- Del este - Katarina me interrumpió
- No seréis de Demacia ¿no? - se le veía alarmada
- No, no, ¡¡nooooooo!!, ni se te ocurra nombrar ese sitio, que va, venimos de Valoran, una ciudad que hace frontera con Noxus...Solemos venir aquí por negocios
- ¿Negocios de que tipo? si me puedo inmiscuir... - le miré a Zed buscando respuestas ya que no sabía que contestarle, el entendiéndome, se aclaró la garganta y respondió
- Ejem, principalmente la compraventa, a veces contratar a alguien para hacer un trabajo, información... me gusta... coleccionar armas - << lo ha dejado caer muy sutilmente jajajajaja>> - tenemos varios contactos por aquí
- Entonces visitáis bastante la tienda de Ziggs o la de Bulpor, en realidad son las más importantes para comprar esos... objetos
- Si, tenemos hemos cerrado bastantes tratos con ellos - contesté rápida
- Pues voy a irme a mi casa en un rato, si queréis os acompaño un trozo del camino, vivo cerca de la plaza donde están

<< ¡Bien! ¡ya sabemos por donde empezar a buscar!, espero que no haga más preguntas>>

Nos terminamos las copas y Katarina se despidió de sus amigos y los hermanos. Pasamos un rato andando y charlando sobre cosas poco importantes, al final nos separamos y se despidió de nosotros.

- Bueno, yo me voy por ahí, sois gente de puta madre, os dejo mi teléfono por si queréis repetir lo de hoy - nos extiende un papel donde escribió su teléfono y me guiñó un ojo - ¡Adiós! - y se volvió para irse

<< Ese guiño ¿ella también?... madre mía jajajaja si que he ligado hoy y sin quererlo, ver para creer>>

Le despedimos con un movimiento de mano cuando volvió la cabeza hacia nosotros. Zed  y yo nos íbamos a dirigir a la plaza. Después de cinco minutos callejeando dimos con ella.

Entramos en la primera tienda.

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