domingo, 31 de marzo de 2019

CAZAR O SER CAZADO - PARTE 5

3:56

El interior de aquellos laboratorios no tenía ningún parentesco con los colores y olores de la ciudad, por dentro era todo blanco impoluto, luminoso y había aire limpio, algo que seguro que muchos trabajadores y habitantes de Zaun aspiraban a tener algún día, algo de los que solo Piltover disponía de forma normal.

Seguí andando por los pasillos esperando encontrar un mapa de las instalaciones o algún cartel informativo que me dijese donde estoy, pero no encontraba nada, de repente alguien me llamó.

- ¡Ehh! ¡Tu! 12B - me giré natural, esperaba que no me descubrieran aún. Era un chico de pelo moreno y desgreñado, más o menos de mi edad - te estaba buscando, tengo órdenes de arriba, dicen que apremia sintetizar el fosgeno y aislar mayor cantidad de ricina de las semillas - << todo eso que dice es cosa mala, muy tóxico, ¿querrán ponerle eso a la bomba?>> - dicen que vayas al laboratorio 5 en la 3ª planta, necesitan ayuda, están desbordados
- ¿Tu no vienes?
- No, a mi me han mandado a la planta de ingeniería, a nanorobótica, quieren ver si se pueden meter unas cápsulas de acetileno dentro de los nanorobots para cuando explote la bomba - <<acetileno también, ese gas es muy inestable, les podría explotar antes de que llegara arriba, sería incluso peor..>>
- Eso parece inestable, que locura, ¡me encanta!
- Idea de Jinx, al parecer tenéis los mismos gustos, desde que ha venido no ha dejado de trastocar todo, a tenido que venir Viktor a organizarnos - se miró el reloj de la muñeca - bueno me voy ya o me echaran la bronca por demorarme, adiós!
- Claro , adiós! - yo seguí mi camino por un pasillo que se abría a la derecha, el chico siguió de frente andando a paso ligero
- ¡¡Eyy!! - el chico se giró extrañado- por ahí no se va a la planta de química- me entró un sudor frío << ya he metido la pata..>> aún así intenté hablar calmada
- Lo siento, estoy un poco desorientada, he tenido que salir antes fuera porque estaba mareada y parece que aun no me he recuperado - sonreí de medio lado intentando parecer convincente
- No te preocupes, no me extraña con la de gases tóxicos que tenéis que fabricar los de tu grupo.... no te cambiaría el puesto, la verdad - río - encima de eso el turno nocturno, ¡no hay quien se acostumbre a este horario! en esta planta el ascensor está al final de este pasillo, por el otro lado solo está el que sube al tejado y las oficinas
- ¡Ohh es verdad! - mentí y me toqué la cabeza como si me doliera
- Quizás deberías tomarte algún medicamento del botiquín, creo que en esta planta está al lado del baño, te puedo acompañar si quieres, me viene de camino
- Me harías un gran favor, la verdad - << así puedo contarle a Zed más cosas>>

Seguimos andando de frente, al fin vi un cartel arriba, “DEPARTAMENTO COMERCIAL” ponía y tres iconos, el de los baños femenino y masculino, una cruz indicando el botiquín , ambos con una flecha hacia la derecha y otro el del ascensor indicando de frente. El muchacho también lo vio y me sonrió.

- Bueno, ya ves, está ahí - dijo señalando el pasillo - yo si que me tengo que ir ya, que llego tarde, quizás podamos quedar algún día después de que pase todo esto y me enseñas un poco de tu química, me guiñó un ojo y salió corriendo

<< ¿pero qué narices, de verdad se ha puesto a ligar conmigo?>> Lo vi alejarse hasta que desapareció, por suerte no se volvió. << No me extraña que no haya nadie en estos pasillos, ¿qué clientes van a venir a estas horas de la noche? quizás pueda rebuscar algunos papeles antes de irme a la planta de química…>>. Entré en el baño y me eché algo de agua en la nuca, me vi las botas. No sabía cómo no se había dado cuenta el chico de que estaban sucias de barro y desechos, me dediqué a limpiarlas un poco con agua jabonosa y papel, tiré muchísimos trozos a la papelera e incluso manché un poco el suelo, pero por suerte no quedaba rastro de la alcantarilla en ellas. Entré en uno de los baños para llamar a Zed y cerré por dentro. De repente oí voces de un par de mujeres que entraban, con sigilo subí a la taza para que no vieran mis pies por debajo.

- ¿Conseguiste cerrar el trato? que tarde se hizo...
- Si he cerrado ese trato… mañana por la noche podrán subirla, no se lo esperaran... ehhh puaj qué coño ha pasado aquí - << me mordí el labio y aguante la risa>>
- Si, joder que asco, vámonos al otro… seguro que han sido los de reparaciones, mira que les tenemos dicho que no vengan a este baño.. - con las mismas se fueron, cuando deje de oír las pisadas de los tacones bajé de la tapa

Saqué el móvil y miré la hora, 4:20. No había cobertura, decidí mandar mensajes con la nueva información y esperar que los recibiera pronto. Al salir del baño intenté colarme en algunas de las salas, pero todas ellas estaban cerradas con llave, resignada me dirigí hacia el ascensor y subí a la tercera planta.

Sin salida

Aquella planta estaba más concurrida, químicos iban de aquí para allá con reactivos y había un olor ácido en el aire, seguramente de la cantidad de gases tóxicos que se estaban desprendiendo, cogí una mascarilla que colgaba de una percha en el primer laboratorio y me la puse para protegerme, intentaba mezclarme entre la gente que iba y venía sin llamar la atención, no podía ir al laboratorio que me había dicho el chico, mis conocimientos de química eran limitados y podía liarla en minutos, decidí pasar de largo.

Al final del pasillo se acababan los laboratorios y habían oficinas, saqué entonces la tarjeta para probar si abria alguna puerta, ya que estas no tenian cerradura como las de la otra planta. Después de probar en más de veinte puertas de distintas alas y pasillos, conseguí encontrar la que abría la tarjeta. Después de un “clic” me dejó girar el pomo de la puerta.

Era una oficina ordenada y tenía varias estanterías con archivadores, también un ordenador, cerré la puerta al entrar. Primero decidí buscar algo en el archivo, me quité la mascarilla y rebusqué entre los tomos. Estaba ordenado por fecha y el contenido era sobre las actividades de los laboratorios, cogí el de ese mes y revisé sus páginas. De repente mi móvil empezó a sonar y de la sorpresa se me escurrió el volumen cayendo al suelo con un ruido sordo << mierda, se me olvidó quitar el tono!!>> me arrodillé para coger el archivador y al subir, metí la mano en el bolsillo para descolgar el teléfono, pero noté la punta metálica de una pistola en mi nuca <<mierda, seguro que es Zed, que inoportuno>>

- No cojas nada…- metió la mano en mi bolsillo y sacó el móvil que seguía sonando y vibrando, lo descolgó- tu amiga no se puede poner ahora - colgó antes de que el interlocutor contestara - eres muy escurridiza, mis hombres no han podido cogerte desde que llegaste

De forma brusca me tiró del cuello y se acercó a mi oído, empezó a susurrar.

- Una pena que me hayan pedido cortarte la cabeza, me podría divertir bastante con una preciosidad como tú - empezó a acariciar mis mejillas y le miré con asco - ¡levanta! - me obligó a levantarme sin dejar de apuntarme - seguro que llevas armas escondidas por ahí - sonrió con malicia y empezó a tocarme los muslos a ciegas buscando las armas de los bolsillos

<<¿Pero cuanto brazos tiene? tiene uno en mi cuello, otro con la pistola y otros dos rebuscando armas!!>> sacó mis cuchillos, todos, incluso los escondidos en las botas, las granadas del cinturón, todo.

- Me estoy poniendo burro de solo palparte, uff, es difícil aguantar las ganas… - subió una de las manos hasta mis pechos y rompió parte de mi camiseta para conseguir tocarlos, con la otra mano rodeó las nalgas como si fuera un pulpo buscando mi entrepierna, rabiosa, le di un codazo en las costillas e intenté zafarme, pero él fue más rápido y me dio un abrazo que casi me deja sin respiración - pero que rebelde, me gusta... una pena, una pena - se repetía

Me puso las manos en la espalda haciendo una llave para que no pudiera moverme. Al salir de allí había más hombres armados. Los trabajadores miraban curiosos.

- Avisa a Jinx y dile que ya la tenemos, mañana tendrá su postre como quería - el soldado asintió y se fue

Me condujo hasta el patio donde me había escondido al principio, vi mi espada cubierta entre trozos de metal, ahí donde la había dejado, miré a la cámara que había colocado antes << van a ver mi ejecución en primer plano>>. Todos me tenían en el punto de mira, encañonada, el hombre de los cuatro brazos todavía me apuntaba en el cuello, me ordenaron arrodillarme y poner las manos detrás de la cabeza. Entonces toqué la punta afilada del lápiz que aún sujetaba mi pelo, lo agarré con fuerza sin deshacer mi moño <<solo tengo una oportunidad>>. Alcé la cabeza y miré a la media Luna que asomaba de entre las nubes, allá arriba en Piltover.

- Dame fuerza, por favor... - susurré
- No estarás pidiendo clemencia - río el hombre - no te tenía por esas… acabemos con esto
- Si, ya es hora - susurré

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