Un plan
Me alejo del hospital a paso ligero, no estoy lejos de mi
casa, así es que avanzo rápido, como he quedado con Zed a las cuatro de la
tarde iré a comer con Syndra.
<< Que calor hace, a esta hora el sol arde con fuerza
en el cielo, hace que me escueza la piel… bueno a ver si llego, le contare a
Syndra lo que ha pasado esta mañana…>>
Al llegar al portal me detengo porque me distraigo oliendo un delicioso
aroma que proviene de una de las ventanas del edificio.
<< Ojalá venga de mi casa…>>
Levanto la vista y observo las ventanas.
Sonrío y como un perro empiezo a salivar y relamerme los
labios, no he desayunado y estoy muy hambrienta, subo las escaleras con ansia.
Al llegar a la puerta de casa la abro deprisa y me dirijo a la cocina.
<< Mmmmmm, que bien huele…>>
Me quedo olfateando la olla y muevo la mano para levantar la
tapa de esta, pero Syndra me coge de la cintura y tira de mí hacia atrás.
- ¡Anda que
saludas!... – replica
Avergonzada me masajeo la nuca.
- Ho-o-ola… - digo tartamudeando un poco – esto… ¿qué has
hecho de comer? – me muerdo el labio inferior y pongo cara de niña inocente
- Guiso de ternera – contesta Syndra sonriente
- ¿Con patatas? – pregunto emocionada
- ¡Claro! – me contesta mi compañera de piso
<< Que rico, esto es manjar de dioses, debería de
estar prohibido comerlo jajajajaja >>
- Voy a poner la mesa y mientras comemos te cuento…
- Eso, eso que ayer ni a dormir viniste, ¿estabas de juerga
o qué? - y me guiña un ojo
- Nada que ver, la que he liado…
Nos sentamos y antes de que Syndra coja la cuchara ya me he
llevado dos cucharadas a la boca.
- ¡Vaya! Sí que venias con hambre – me dice y se ríe
Disfruto de la comida y mientras tanto le cuento lo que ha
pasado hoy con Annie, que si Morgana la ha raptado delante de mis narices y
blablablá. Después seguimos con otros temas de conversación y se pasa el
tiempo, miro el reloj.
<< 15:55>>
- ¡Mierdaaaa!¡Voy a llegar tarde! Había quedado a las cuatro
con Zed!!!
Me levanto sobresaltada y rápidamente cojo una manzana del
frutero y cojo la mochila, voy hacia Syndra le doy un beso en la mejilla y
salgo corriendo con la manzana en la boca, salto los escalones de dos en dos.
Hemos quedado en el Bar de los Lamentos, que está a unas nueve
manzanas de aquí, ando rápido a zancadas, al torcer la esquina me lo encuentro
apoyado de brazos cruzados contra la pared del bar. Vuelvo a mirar el reloj.
<<16:22. Que tarde!>>
Con un sprint corro hacia él.
- Holaa – digo jadeando
Zed enarca una ceja, bosteza y asiente con la cabeza.
<< Que soso que es a veces>>
Se incorpora y levanta la vista hacia mi cansado.
- Hola… – contesta
- Te veo sin ánimos
- Es lo que pasa cuando me despierto de la siesta sin que
quiera para quedar con alguien y que lleguen tarde. La próxima vez piensa mejor
la hora para no llegar tarde, y así no interrumpir mi descanso, me has hecho
perder el tiempo – me lo dice con desprecio, escupiendo cada palabra
Se me ruborizan las mejillas de rabia, mi temperamento es
algo inestable.
- ¡Bueno, no te pongas a la defensiva! – le grito, intento
controlarme y bajo el tono de mi voz – no era mi intención llegar tarde, me
despiste hablando con Syndra…, llevo días atareada y no le presto mucha
atención últimamente
Zed suelta el aire de los pulmones de golpe y me mira.
- Lo siento, tengo sueño y tengo mal despertar, ya me iré
despejando – bosteza mientras dice esto último
- Bueno, no pasa nada, al fin y al cabo la culpa fue mía –
le sonrío – volviendo al tema de esta reunión, tenemos que resolver esto cuanto
antes…
- ¿Qué plan tienes?
- Aún nada, pero lo primero es saber dónde se esconde
Morgana…
- Supongo que Kayle nos podría ayudar, seguro que sabe dónde
puede estar, igual que la última vez
- Si, pero no es fácil contactar con un ángel, solo aparece
cuando quiere, es complicado comunicarnos con ella – replico
- De todas formas la necesitamos si queremos derrotar a
Morgana, acudirá a la llamada cuando se le necesite
- Seguramente, aunque mientras tanto deberíamos buscarla por
nuestra propia cuenta
- ¿Dónde crees que puede haber ido?
- Pienso que lo más seguro es que intente repetir el ritual,
la otra vez lo dejo a medias, y no podrá llamar mucho la atención, ¡tenemos que
rescatar a Annie para que no lo concluya! – digo animada, supongo que habrá tomado
la dirección hacia la zona este de la ciudad – no lo digo muy convencida, pero
es el único lugar que se me ocurre – es la sección menos poblada, son todo
chalets y campos de cultivo.
- Bien, tú conoces el camino, te sigo
Como estamos cerca de la costa (oeste) tenemos que atravesar
todo el centro de la ciudad, veo a la gente que anda corriendo alborotada de un
lado a otro y dando gritos, observamos la calle. El asfalto de la carretera
esta levantado, los coches están volcados y quemados, igual que los
contenedores y papeleras, da la sensación de que ha pasado una avalancha de
animales ardiendo.
<< ¿Que es todo esto?>>
Pregunto a una mujer que corre hacia nosotros.
- ¿Qué ha ocurrido?
- Un oso, un oso lo ha quemado todo – me grita, sigue
corriendo
<< ¿De qué demonios habla?>>
Wow pobre ved dormidito como una rosa XD que perezosooo y el oso que escandaloso buajjajaja
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