miércoles, 1 de mayo de 2024

LOS CENTINELAS DE LA LUZ - CAPÍTULO 3

El hechicero rúnico

Viego había escapado con el fragmento, dejándonos en aquel saliente rodeados de su ruina. Senna se veía abatida por haber perdido el reloj, pero siguió, junto a Lucian, purificando la niebla y liberando a los espectros con sus armas de luz. El resto de compañeros hacia lo mismo con los espectros de su alrededor.

Aproveché que Pantheon no tenía su arma cerca para atacarle de nuevo, pero me recibió golpeándome con su escudo en mi cara, del empujón, caí dentro de la niebla. Cientos de manos comenzaron a tirar de mi cuerpo, intentando asfixiarme, traté de liberarme lanzando tajos en todas direcciones, seccionando a los espectros, pero eran demasiados. Vayne, certera, lanzaba virotes a toda velocidad liberándome de aquellas brumosas criaturas.

- Vamos a por ese cabrón - le grité entre dientes

De repente Riven se lanzó contra él con su arma brillando, Pantheon había recuperado su arma y esquivó hábilmente sus ataques con su lanza, pero Irelia lanzó sus cuchillas a gran velocidad hacia él haciéndole profundas heridas en su cuerpo. Esto le desestabilizó. Era mi oportunidad de acabar con el. Fue entonces cuando aproveché para lanzarme sobre el y rematarlo <<pagará por todas las muertes de inocentes, por todas las vidas que ha arrebatado>>. Con mi hoja curva le lancé un tajo de energía e invoqué el poder de la luna sobre el. 

- ¡Para!¡No! - Senna inesperadamente le protegió, me disparó una ola de niebla negra sobre mi y como antes cientos de manos me inmovilizaron evitando que terminara mi ataque.

- ¿Pero que haces? Suéltame - furiosa, apreté los dientes forcejeando por liberarme

- Cálmate Diana - ordenó cansadamente - no vamos a matarlo, esta poseído como Shyvana, hay que liberarlo del control de Viego

- ¡Pero es un asesino! Vosotros no lo conocéis - vi como Riven lo sujetaba fuertemente por las muñecas a su espalda y apretaba su espada en su cuello - mató ancianos y niños indefensos que huían, y si le hubieran dejado me habría matado a mi también en cuanto tuvo la oportunidad.

Riven apretó un poco más su espada, me miraba indecisa, una sombra de duda asomaba en sus ojos.

- ¡Mátalo! No quiero que tenga otra oportunidad para asesinar mas inocentes - ella dirigió sus ojos a Senna que la miraba con dureza - ¡es un asesino! - le grité

- Ni se te ocurra Riven - le advirtió - los centinelas solo liberamos el mundo de la ruina, no ejecutamos a sangre fría, tenemos que liberarlo - Senna me dirigió una mirada enfurecida - pensaba que sabías mantenerte al margen Diana, ¿no se enseña eso en la academia? - seguí apretando los dientes furiosa, Irelia recogió mi espada del suelo y Senna al fin me liberó, absorbiendo de nuevo la niebla negra y los espectros dentro de su arma.

Di un paso hacia Pantheon y le miré fijamente.

- Si por mi fuera tu cabeza rodaría por el suelo y la clavaría en una estaca delante del Templo del  Ra'Horak para que todo el mundo pudiera verla, Atreus - puntualicé, usando su nombre real

- Te vas a quedar con las ganas otra vez... - me dijo entre dientes, provocándome, intenté ignorarlo

- ¿Y como pretendéis liberarlo? A Shyvana solo la controló porque estaba en un momento de debilidad mental, pero este... Seguro que se unió a Viego deliberadamente

- Me sabía a poco aniquilar a tus amigos los lunáticos - apreté los puños intentando controlar mi ira, me ardían las mejillas - ¿sabías que encontramos la cueva donde se escondían? Intentaban escapar como locos de las llamas, pero nos aseguramos de que no quedara nadie vivo para contarlo

Notaba su cruel sonrisa en mi nuca. Estallé, abrí los ojos ciega de ira y rápidamente me giré hacia el y le pegué un puñetazo en toda la cara que hizo que crujieran mis nudillos.

- ¡Diana! - me gritó Senna furiosa. 

A Pantheon se le desencajó el rostro y su cabeza se echó hacia atrás inconsciente, su nariz comenzó a sangrar. Lucian, que estaba a mi lado, me cogió del brazo para impedir que volviera a pegarle, me deshice de el y me alejé de allí. 

La atmósfera en aquella cumbre de Targon era tensa, llena de desconfianza y frustración. Lucian seguía mirándome con recelo, Senna estaba visiblemente enfadada, y yo me mantenía alejada, con la vista fija en el oscuro abismo a nuestro alrededor. Me acaricié el dorso de la mano, me había hecho daño golpeándole en la cara.

- Bueno y ahora ¿Cómo le bajamos de aquí? - habló Vayne a mi espalda - ya es de noche

Senna, aún furiosa por mi arrebato, avanzó hacia Pantheon. Lo levantó en sus brazos y comenzó a cargarlo. Aunque sus intenciones eran nobles, no me gustaba la idea de salvarlo. Aún recordaba las atrocidades que había presenciado meses atrás. Decidieron volver sobre nuestros pasos, tendríamos que bajar con más cuidado y sabiendo que si despertaba Pantheon no dudaría en atacarnos, en esas condiciones me resultaba un riesgo innecesario sabiendo quien era él. Estaba claramente en contra de su decisión.

De mala gana caminé con cuidado hasta el borde de la montaña y así la cuerda que colgaba, comencé a subirla. Fue en ese momento que una extraña perturbación en el aire llamó mi atención. Una tormenta de energía mágica que se concentraba desde lo alto de la cima descendió de golpe, algo no estaba bien. El suelo bajo mis pies se distorsionó y me aparté rápidamente, unas runas aparecieron en el suelo derritiendo la nieve a su alrededor. Y justo cuando pensaba que nuestra situación no podía empeorar, una figura encapuchada se materializó ante nosotros.

Abrí los ojos sorprendida y sonreí al ver quien era el anciano encapuchado. 

- ¡Ryze! - grité entusiasmada - no me puedo creer que estés aquí - << que golpe de suerte...>>

- Diana - me llamó sorprendido - ¿Qué haces aquí arriba?

- Lo mismo podría preguntarte a ti, ¿Qué haces tan lejos de la academia de combate? - el resto de centinelas se acercaron, salvo Riven, que seguía sujetando al inconsciente Pantheon, aunque nos observaba atentamente.

-  Ahhhhh ya se quien eres... el viejo mago ese que da las clases de runas en Valoran.

Los ojos de Ryze destellaron por un momento ante la impertinencia de Vayne << que falta de respeto llamarle viejo a una eminencia como el >>.

El antiguo hechicero fijó su mirada en los Centinelas, la suave y plateada luz de la luna iluminaba nuestros rostros, se acicaló la barba pensativo.

- Desde que se ha extendido esta niebla negra siento alteraciones en la magia del mundo. No soy ajeno a la magia oscura que se cierne sobre Targon. Se que había un objeto valioso, ¿Dónde esta?  - Preguntó en un tono serio

- Se lo han llevado - anunció Irelia - Viego escapó con el

- Otra vez he llegado demasiado tarde, espera, ¡¿Viego?! El murió hace mas de mil años, he visto su muerte en... - negaba con la cabeza con preocupación y extrañado - no puede ser el

- Lo es - habló Lucian - ese objeto es uno de los fragmentos del alma de su amada, quiere resucitarla cuando los tenga todos

- Por su culpa existen las Islas de la Sombra, pensé que había muerto en el cataclismo que provocó hace ya tanto tiempo

- No esta vivo - anunció Senna - pero tampoco muerto

- ¿Y ese de ahí? - dijo refiriéndose a Pantheon

- Esta bajo el control de Viego - habló esta vez Irelia

- Es como esa mujer de Jonia, no sabía que era el quien la controlaba... cuando llegué allí estaban intentando contenerla, a pesar de que les atacaba con bolas de energía, fue difícil romper su voluntad para liberarla

Irelia abrió los ojos preocupada.

- ¡Ha controlado a Karma! Por las Tierras Primigenias, no debí haberme ido de allí... si me hubiera quedado habríamos resistido como la primera vez... - su voz temblaba de preocupación - No sabía que habían vuelto a atacar mi hogar... si el espíritu de Jonia ha sucumbido a su poder... - hablaba atropelladamente sin terminar ninguna frase, de repente miró inquisitivamente a Ryze - ¿Qué hicieron con ella?

- La liberamos, la ruina corrompe a las personas, pero las runas tienen el poder de purificarlos - ante la cara de incredulidad del grupo Ryze avanzó hacia Pantheon - os lo mostraré, pero por si acaso

Hizo un movimiento rápido con sus manos trazando símbolos mágicos en el aire. Los símbolos brillaron con luz dorada y se consumieron enseguida haciendo que un fogonazo de energía fluyera de sus manos como un chorro de agua, creando una cárcel rúnica alrededor de mi rival.

- Esto lo contendrá si despierta antes de terminar el hechizo.

De su bandolera sacó un libro y una gema con forma de cristal azulado, se acercó a la cárcel mágica donde se encontraba Pantheon, la nieve derretida se juntaba con la tierra arcillosa formando barro a su alrededor.

- Apartaos de la celda - ordenó.


Se sentó sobre sus rodillas delante de la cárcel mágica y colocó el libro encima de sus muslos, en su mano izquierda sujetaba la gema y con la derecha abrió el libro y empezó a extraer magia de sus páginas, un torrente de energía pasó de su mano por todo su cuerpo haciendo que los tatuajes de su piel añil se iluminaran, al igual que sus ojos, el aire alrededor nuestra parecía cargado de electricidad, acto seguido descargó toda la energía acumulada en el cristal, que brilló intensamente. Lo hizo levitar colocándolo sobre la cabeza de Pantheon, entonces hincó sus dedos en el barro y comenzó a dibujar otra compleja runa con formas geométricas y círculos. La tierra a su alrededor comenzó a resquebrajarse, haciendo levitar los guijarros y las gotas de nieve derretida, a medida que se consumía el sello de la tierra, una masa negra comenzó a salir de Pantheon, de su boca y de la marca de su pecho, rellenando la gema sobre su cabeza, la influencia de la Ruina pareció desvanecerse lentamente mientras el cuerpo de Pantheon se relajaba. Cuando el ritual terminó, la gema cayó ya sin luz y Pantheon aun descansaba inconsciente sobre la tierra mojada. Ryze se levantó y guardó el libro y la piedra en su bandolera de nuevo.

- ¿De donde has sacado esa gema? - preguntó Senna, estaba tan impactada como yo del poder que era capaz de dominar aquel hechicero arcano.

- Es un fragmento de magia pura - dijo escuetamente sin dar mas detalles - se que les libera del control de la Ruina, pero puede que Viego intente influir de nuevo en ellos y recuperar el control de sus mentes.

- ¿Entonces pueden volver a controlarlos? De ser así todos deberían de seguir encarcelados por la seguridad del resto, debo advertir a Kayle sobre ello, deben  mantener a Shyvana en la bóveda de Demacia encarcelada, igual que Pantheon y Karma 

Entonces Ryze, paseó su mirada por el grupo de centinelas, nos observó con profundos ojos, su mirada reflejaba la sabiduría acumulada a lo largo de los siglos

- Bueno, por ahora lo importante es llegar cuanto antes al próximo destino y adelantarnos a Viego, acercaros, os sacaré de aquí

Juntó sus manos en una extraña posición y volvió a dibujar en el aire trazando círculos y líneas invisibles, una luz azul lavanda apareció sobre nuestros pies, al igual que las runas en el borde del conjuro. El portal rúnico se materializó con un suave zumbido.

Pero entonces, Pantheon comenzó a recuperar la conciencia. Sus ojos se abrieron y, al darse cuenta de su situación, comenzó a luchar contra la prisión mágica que lo retenía.

Ryze detuvo el hechizo del portal y movió rápido sus brazos para reforzar la prisión rúnica y evitar así que se liberara Pantheon, pero tenía una fuerza sobrehumana. Finalmente, y a pesar de nuestros esfuerzos por retenerlo, Pantheon logró liberarse, con su escudo golpeó la pared de la celda resquebrajándola en miles de cristales de magia. Rápidamente corrió por la nieve y dio un gran salto, aterrizando en un pedregal donde se encontraba su arma para recuperarla. Miró atrás, hacia nuestra posición, sus ojos se encontraron con los míos, y sin decir una palabra, desapareció por la pendiente de la montaña, dirigiéndose hacia las profundidades de Targon.

Senna me miró, comprendiendo la mezcla de emociones que sentía. Mi desprecio hacia Atreus seguía intacto, pero la prioridad era clara: encontrar los fragmentos de Isolde y detener la Ruina.

- Debemos continuar nuestra misión - declaré con determinación

Esta vez Ryze completó el conjuro y nos transportó hasta la entrada del templo de los centinelas. 

En cuanto llegamos todos miramos a Senna. Ella era la única que sabía la ubicación de los fragmentos de Isolde.

- Tenemos que seguir buscando el resto de fragmentos, aún faltan varios que no están en su poder. Continuaremos por Freljord antes de que la Ruina se expanda hacía el norte.

- Yo volveré a Demacia - anunció Ryze - debo avisar sobre Shyvana, deben mantenerla vigilada hasta que todo esto pase

Después de eso volvió a conjurar un portal rúnico y desapareció de nuestra vista. Acto seguido entramos en el templo, debíamos descansar y dormir unas pocas horas para reponer fuerzas, antes de que amaneciera nos teleportaríamos con la mesa-mapa al templo de Freljord.


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